viernes, 22 de marzo de 2013

13- Mono

Hoy después del entrenamiento de la mañana fuimos con Katarina a ver una de las atracciones más conocidas de Phuket: el Big Buddha. Consiste en una estatua gigante de un Buda sentado de 45 metros de altura y fue construido hace sólo unos 10 años en la cima de un cerro que tiene vistas hacia toda la isla. El camino para llegar es súper empinado y tiene varias curvas cerradas, así que nos tuvimos que ir con harto cuidado en la moto. 

Una vez arriba estuvimos poco tiempo, ya que sólo fuimos para ver cómo era el camino, porque nos habían dicho que se podían ver animales y efectivamente, mientras subíamos vimos algunos elefantes que estaban en unos puestos con sus cuidadores y los turistas paraban para sacarse fotos con ellos. 

Pero cuando íbamos de vuelta vino lo entretenido: nos encontramos con un monito al lado de un negocio con un letrero que decía que se cobraban 20 baht por tomarse fotos con él. Estaba amarrado con una cadena al cuello y estaba jugando con un perro. Nos detuvimos en el negocio, pero no había nadie cuidando al mono, así que nos acercamos despacio, viendo primero si era amigable o no. Yo saqué mi celular para grabar un video y el mono al ver el celular se acercó corriendo hacia mi, saltó y me lo quitó!

A continuación dejo un video mostrando lo que ocurrió después:


martes, 19 de marzo de 2013

12- Entrenadores

Dejo a continuación 2 videos de entrenadores en el gimnasio Suwit.

El primero es de Dang, con quien he estado practicando por las últimas semanas:



El segundo es de Mam Bai, otro entrenador que es un peleador activo. En el video él está con pantalones blancos.

domingo, 17 de marzo de 2013

11- Domingo de ocio

De vez en cuando en Chile se transmiten por el cable unas peleas de MMA (Mixed Martial Arts) los días sábado por la noche y este fin de semana justo iban a transmitir unas, pero debido a la diferencia de horario, en Tailandia la transmisión es el domingo a las 9 de la mañana. Como a muchos de mis compañeros también les interesa, nos pusimos de acuerdo con algunos para ir a un local a verlas mientras tomábamos desayuno.

Una vez terminadas, ya no tenía nada más que hacer por hoy, así que quedé de acuerdo con Jeff (de Canadá) para ir a visitar unas playas que yo no conocía: Kata y Karon. Nos fuimos en la moto como a las 3 y demoramos aproximadamente unos 40 minutos en llegar. Lo entretenido del viaje fue que tuvimos que subir un cerro y en el camino vimos algunos elefantes. También aprovechamos de parar en un mirador para apreciar las playas desde la altura.

Después de bañarnos recorrimos las calles y algunas tiendas, pero por ser un lugar turístico los precios de las cosas no estaban muy baratos. Lo que sí estuvo bueno es que encontramos más variedad de restaurantes y terminamos comienzo una clásica pizza para variar un poco a la ya típica comida tailandesa. Mientras comíamos, le conté a Jeff que cuando termine el mes en Suwit quiero ir a entrenar a otro gimnasio en donde enseñen MMA y justo me contó que antes de ir a Suwit, él estuvo un tiempo entrenando en uno llamado Top Team, que al parecer es bastante bueno. Así que me dio detalles de las rutinas y consejos sobre lo que voy a necesitar en caso de ir ahí (protectores, traje de jiu-jitsu, etc).

sábado, 16 de marzo de 2013

10- Weekend Market

Todos los fines de semana se abre un mercado al aire libre en el centro de Phuket. El otro día me comentaron que se pueden encontrar varia cosas interesantes ahí, especialmente si se están buscando recuerdos para levar de vuelta a casa. En mi caso, necesitaba un bolso deportivo y pantalones de Muay Thai, así que junto a Katarina nos pusimos de acuerdo para visitarlo y fuimos hoy después del entrenamiento en una moto que arrendé. Nos demoramos unos 25 minutos en llegar, ya que había bastante tráfico.

Lo primero que hcimos fue ir  comer algo, porque llegamos como a las 19:30. Vendían muchas cosas: pollos asados con salsas picantes, calamares asados, pescados asados, papas dulces, sushi, distintos tipos de dulces, etc. Todas preparadas en carritos. Yo probé el sushi, las papas dulces, unos panqueques y unos pollos en salsa que vendían en forma de una especie de anticucho. Por supuesto también probé unos cuantos jugos naturales, a $300 la botellita (20 baht)

Luego comenzamos a recorrer el mercado que era bastante grande. Fue buena idea venir en la noche, ya que el calor que debe hacer durante el día entre los angostos pasillos debe ser insoportable. Lo que más se podía encontrar era ropa "de marca": Billabong, Adidas, Nike, etc. Toda falsificada por supuesto, pero muy bien hecha. Los trajes de baño y bikinis también se veían de buena calidad. También habían carteras de marcas famosas, como Louis Vuitton, Dolce & Gabbana, Chanel, etc.

Siguiendo con los intereses femeninos, también se podían encontrar perfumes, ropa de playa, lentes de sol (y también ópticos) y zapatos, muchos zapatos. De hecho cada 2 minutos tenía que esperar a Katarina porque las tiendas de zapatos aparecían en cada esquina. Por lo menos al final terminó comprando un par...



Para los hombres. Había muchas camisetas de equipos de fútbol internacionales, especialmente de Inglaterra y España. La calidad era bastante buena, hasta el punto de dudar si eran falsas, pero al preguntar por los precios me daba cuenta que era imposible que fueran originales. También vendían relojes de marca, como Rolex, Omega, Cartier, etc. Ni siquiera pregunté por los precios, porque cada vez que lo hacía me daban un precio sumamente inflado y había que empezar a regatear para tener un valor más realista.

Quiero hacer un paréntesis con respecto al tema del regateo que acá es algo de nunca acabar. Funciona de la siguiente manera: cuando uno se ve interesado por algo se acerca inmediatamente alguien a ofrecerlo. Uno pregunta el precio y si el vendedor no habla muy bien inglés trae una calculadora y escribe un primer valor. Ahí hay que hacer lo que me dijo un canadiense: mirarlo y arquear las cejas y de inmediato el valor se rebaja. Luego viene la conversación, diciéndole al vendedor que el precio es muy caro y al final ellos te terminan pasando la calculadora y dicen que uno les escriba un valor. Finalmente se llega en promedio a la mitad del valor inicial ofrecido o incluso un poco menos. Siempre es bueno cotizar en varios lados, ya que es la mejor forma de llegar al precio más bajo.

Siguiendo con el mercado, ya cuando eran las 10 empezaron a cerrar las tiendas. Justo estábamos llegando al final del ls pasillos y nos encontramos con el sector donde vendían animalitos. Conejos, gatos y perros fue lo que más vimos. Casi todos eran cachorritos y se veían bonitos, pero el olor que había....


Finalmente no pude encontrar los shorts de Muay Thai de la calidad que estaba buscando ni un bolso de gimnasio barato y cuando pensé que me iba a ir con las manos vacías (pero la guatita llena) encontré un casco de moto usado que se veía bastante bueno. Como el casco que me pasaron con la moto parece de plumavit y he estado usando la moto bastante, decidí comprármelo. 


Al principio me lo ofrecieron en 1.300 baht ($20.000), arqueada de cejas y el valor bajó a 1.000 baht ($15.000). Luego le dije que había visto otros por 800 baht además del hecho que este casco estaba usado y rallado (pero se veía mucho mejor que los otros que ví) y aplicando mi regla del 50% le ofrecí 600. El vendedor me dijo que el valor original del casco era de 3.500 baht ($53.000) y me ofreció uno más barato, pero como yo quería ese le ofrecí finalmente 700 baht ($11.000) y me lo vendió.

A continuación les dejo un video del mercado por dentro:




domingo, 10 de marzo de 2013

9- La Playa




Siguiendo con el cine, en el año 2000 se filmó en Tailandia la película "La Playa" protagonizada por Leonardo Di Caprio y una de las locaciones más recordadas es precisamente la que involucra una paradisíaca playa que se encuentra muy cerca de Phuket, en la isla Phi Phi. Si ya antes de la película esta isla era un destino turístico fijo en los itinerarios de los visitantes, después de hacerse conocida pasó a convertirse quizás en la playa más famosa de Tailandia.




Así que junto a dos compañeros del gimnasio, Sebastian y Katarina, ocupamos nuestro día libre para tomar un tour que incluía una visita a la bahía Maya, lugar donde se encuentra la famosa playa. Nos pasaron a buscar al gimnasio a las 8 de la mañana y nos llevaron al puerto. 

Ahí nos subimos a un bote de velocidad de 2 motores y partimos hacía nuestro primer destino: la isla Mosquito. En este lugar nos pasaron el equipo para nadar con snorkel y ver los peces de colores. Estuvimos ahí por unos 30 minutos. En el tour pasado aproveché de comprar un protector para mi cámara con el cual puedo sacar fotos bajo el agua sin ningún problema, así que en este viaje le pude sacar muy buen provecho. 


Pasada la media hora nos devolvimos al bote y nos dirigimos hacia la bahía Maya. Desde lejos se podía apreciar el por qué de la elección de este lugar para la película. El color del agua era precioso y el contraste de la calma del mar con las grandes rocas que la rodean la bahía es espectacular.


El único problema es que el lugar estaba lleno de gente. Además, de toda la playa la porción que hay para bañarse debe ser de a lo más un 20 por ciento, ya que todo el resto del espacio es ocupado por los botes que traen a los turistas y los esperan mientras se bañan.




Pero aún así, habiendo harta gente alrededor y con un espacio "limitado" para bañarse...la playa era espectacular...



Después de unos 40 minutos nos tuvimos que ir. Nuestro próximo destino era la laguna Pileh. Yo estaba muy entusiasmado con nadar en esta laguna, más que nada por lo que se veía en las fotos, pero cual fue mi decepción al enterarme que sólo íbamos a pasar por la laguna y que no nos detendríamos. Lo sorprendente fue ver que la laguna en realidad era parte del mar, pero que al encontrarse entre rocas gigantes se producía un efecto calmo en las aguas.



Posteriormente nos dirigimos a una caverna a la cual se podía entrar antes del año 2004, pero después de tsunami ya no es posible, así que solo pudimos verla desde lejos.



Ya era hora de almorzar, así que fuimos a una isla donde había un restaurant que al parecer era parte de un hotel, ya que estaba muy concurrido y tenía una piscina cerca. No habían muchas opciones en la comida, pero era de consumo liberado, así que los 3 aprovechamos de comer harto y repetirnos los platos.





Y después de almorzar, qué mejor que tomarse un rico jugo de frutas mezclado, con zanahoria, sandía, mango y piña. A 60 baht, unos $900.



Ya habiendo descansado un rato, partimos nuevamente en el bote hacía la Monkey Beach. La gracia es que como el nombre sugiere, en la playa hay monos sueltos y se les puede alimentar, pero para mala suerte nuestra la marea estaba muy baja y el bote no se pudo acercar lo suficiente a la playa, así que nos tuvimos que conformar con ver a los monitos desde lejos. 


Nuestro próximo destino fue otra isla en la que se podía nadar con snorkel. Acá no pude ver tantos peces como en la primera isla, pero aún así estuvo entretenido, aunque había que caminar con mucho cuidado, ya que el suelo estaba cubierto por pequeñas rocas y era muy fácil tropezarse.



Luego de unos 40 minutos en la isla nos fuimos otra vez al bote para devolvernos a Phuket. El viaje fue de unos 50 minutos aproximadamente y llegamos al puerto como a las 16:30. El día estuvo súper entretenido, aunque me quedé con las ganas de darle comida a los monos. Para una próxima vez será.

jueves, 7 de marzo de 2013

8- Comidas

Uno de los temas infaltables en cualquier viaje es el relacionado con las comidas. Siempre le preguntan al viajero qué le pareció la comida; si era rica, mala, picante, cara, parecida a la del país de origen, etc. Es por eso que voy a dedicar esta entrada a mostrar y comentar algunas de las cosas que he estado comiendo por las últimas dos semanas y que por no estar tan acostumbrado, me han pasado la cuenta...

Vamos a partir por lo primero que comí llegando a Phuket. Un plato típico tailandés: fideos fritos con pollo. No creo que los fideos estén fritos, pero así le dicen en inglés (fried noodles). Puede ser también con otros tipos de carne, pero yo siempre los pido con pollo. Este me costó 50 baht, unos $750.



En segundo lugar viene otro plato típico: el pollo al ajo con arroz. Este estaba bastante rico y no tan picante, aunque siempre que sirven los platos colocan salsas que sí pueden ser bastante picantes. Este me costó 40 baht, $600.



El siguiente es otro muy común: el Tom Kha. Es una sopa de pollo con leche de coco. Viene acompañada con arroz y aún haciendo harto calor se consume bastante. A mi no me gustó mucho. Valor 120 baht, $1.800.



El siguiente estaba muy sabroso, pero un poco picante: pollo con albahaca. En ese momento uno de mis compañeros pidió un huevo, así que al final todos terminamos pidiendo que nos agregaran uno. Valor: 55 baht, $820 (huevo incluido).




Una omelette rellena con pollo y queso acompañada con pan de ajo. Muy buena. Valor: 90 baht, $1.350.



Uno de mis compañeros es alemán y en una salida encontramos un restaurant alemán, así que él me insistió en que debía probar comida alemana y lo que sugirió fue un "schnitzel". Yo muy entusiasmado le hice caso, pero al final resultó ser algo bastante familiar: una simple croqueta de pollo..... Esta acompañada con puré y vegetales. Me costó 150 baht $2.250. Igual estaba rica y echaba de menos el puré.


Acá algo bastante conocido. Encontramos un restaurant que prepara comidas occidentales, así que no me aguanté y me comí un rico pescado frito con papas fritas. Valor: 80 baht, $1.200.






Un mezclado de frutas que estaba realmente exquisito. Valor 60 baht, $900.





Y para terminar, qué mejor que el postre. Este lo probé en un restaurant austriaco. Es un panqueque acompañado con helado de vainilla. Realmente bueno. Valor: 275 baht, $4.100.



Además de todo esto he probado varias cosas más, (pero no siempre andaba con la cámara como para sacarles fotos) y entre tanta mezcla me anduve enfermando un poco del estómago, así que por lo mismo no he podido entrenar durante los últimos 3 días. Pero ya me siento mejor y pienso continuar con el entrenamiento mañana


Dejo a continuación una foto de unos compañeros con los que generalmente salgo a comer. De izquierda a derecha: Katarina (Eslovaquia), Jeff (Canadá), Andre (Noruega) y Sebastian (Alemania)

domingo, 3 de marzo de 2013

7- La Isla de James Bond

En 1974 se filmó una de las películas de James Bond en Tailandia. Se trata de El Hombre del Revólver de Oro, protagonizada por Roger Moore como James Bond. Una de las locaciones fue precisamente en una isla cerca de Phuket, la cual es muy particular, ya que en el centro posee una roca  escarpada de unos 20 metros de alto. Después de haber salido en la película, la roca se hizo famosa y la isla ahora es conocida como "la isla de James Bond".

¡Porque no todo es entrenamiento en la vida! Así que junto con un compañero del gimnasio, un alemán que se está quedando por dos semanas acá, contratamos un tour con varias actividades y que incluía una visita a la famosa isla de James Bond. Nos pasaron a buscar al gimnasio a las 10 de la mañana y cruzamos Phuket en dirección noreste hacia los muelles.



Ahí abordamos el "Silver Hawk" el barco que nos iba a llevar a algunas de las islas que quedan cerca de Phuket. Una vez dentro, el guía nos informó de las actividades que íbamos a realizar. La primera de ellas, la visita a la isla Naka, para disfrutar durante 1 hora de la playa.



El lugar era precioso. El agua tibia y la arena blanca y suave. Además el día estuvo perfecto, despejado y sin hacer un calor agobiante. En el lugar vendían jugos y frutas, así que aprovechamos de comer "la fruta dragón", cuyo verdadero nombre es Pitahaya (pronto subiré las fotos). A la hora acordada, nos vinieron a buscar y regresamos al Silver Hawk.


Ya eran casi las 13:00 al momento de subir al barco, hora del almuerzo y nuestros guías nos tenían preparado un pequeño banquete: distintos tipos de arroz, pollo, pescado, ensaladas, salsas (algunas picantes), fritos de cebolla, sopas, etc. También nos dieron la opción de pedir cerveza o agua de coco. En mi caso, opté por la fruta.



El tiempo a nuestro próximo destino iba a ser de un poco más de una hora, pero se pasó muy rápido, porque en el camino nos entretuvimos viendo los islotes que iban apareciendo en nuestro camino.



De pronto escuchamos que desde el barco alguien hacía un ruido extraño. Era un grito agudo que se repetía cada unos 10 segundos. Después nos fijamos que además de eso arrojaban algo al mar. Nadie sabía qué estaba pasando, hasta que vimos que unas aves se nos acercaban desde todas partes y volaban muy cerca junto a nosotros y ahí entendimos que lo que estaban arrojando al mar era comida, porque las aves intentaban recogerla con sus garras.

Finalmente llegamos a unos islotes que estaban muy cerca los unos de los otros, formando una especie de pasadizo entre ellos. En el lugar nos estaban esperando varios botes inflables con una persona encargada de los remos. Nos fuimos subiendo en parejas, bajando con cuidado desde el Silver Hawk y partimos hacia el pasadizo.



En un comienzo íbamos abriéndonos paso entre los islotes que se veían imponentes desde abajo. El agua estaba calma y no había ruidos en el aire mas que el de los remos de los botes. Luego de unos 10 minutos nos dirigimos hacia un islote con una forma particular, ya que su base tenía una especie de entrada hacia lo que parecía ser una caverna. Y efectivamente, nos seguimos dirigiendo en ese sentido y debimos agacharnos en el bote para poder ingresar a dicha caverna.

En algunos sectores estaba absolutamente oscuro y las únicas luces eran los destellos de los flashes de los turistas. Al salir nos dirigimos a una nueva caverna, esta no tan estrecha como la anterior y tampoco tan oscura, porque se podía ver la salida al otro extremo. Luego entramos a un islote que parecía hueco por dentro causando la sensación de estar en una laguna dentro de un volcán. Fue muy entretenido.



Posteriormente tomamos un bote de velocidad y nos dirigimos a la isla Panyi, donde se construyó una villa flotante en la cual todos los habitantes son musulmanes. Ellos solían vivir sólo de la pesca, pero ahora también lo hacen de las artesanías que venden a los turistas.



Koh Tapu
Una vez terminado el tiempo en la villa, partimos finalmente a la famosa isla de James Bond, que en realidad son 2 islas: Koh Tapu es el islote con la particular forma y Koh Ping Gan es la isla que rodea a Koh Tapu (Koh: isla, Tapu: clavo). En la isla nos dieron 30 minutos para recorrer. Es bastante pequeña y el tiempo fue más que suficiente para ir a todos los miradores y sacar hartas fotos. Debo decir que definitivamente tendré que ver la película de nuevo, porque no me acordaba de esto para nada.

Pasados los 30 minutos nos devolvimos todos al barco y partimos rumbo a Phuket. El trayecto fue de unos 90 minutos, llegando a las 19:15. Ahí nos estaba esperando una van que nos vino a dejar de vuelta al gimnasio.

La salida estuvo súper entretenida y vuelvo con las pilas cargadas para una nueva semana de entrenamiento.

viernes, 1 de marzo de 2013

6- Peleas


Una de las razones por las que vine a entrenar al gimnasio de Suwit es porque son dueños de un estadio de Muay Thai acá en Phuket, donde todos los viernes se realizan peleas y por estar entrenando acá, nos dan las entradas para ver las peleas gratis. Hoy fue noche de peleas y todos los estudiantes fuimos a verlas.



Para contar un poco sobre las rutinas de las peleas, les puedo decir que comienzan con una ceremonia. Cada peleador realiza su propio ritual, que generalmente consiste en bailes con movimientos de brazos y rodillas. Mientras los van ejecutando, van caminando alrededor del ring mirando hacia los 4 lados. Una vez que terminan las rutinas, el árbitro los llama al centro y les da las instrucciones del combate.



Durante la pelea se pueden usar golpes de puño, codos, rodillas y pies. Si el peleador cae al suelo, el árbitro le permite levantarse para que puedan continuar con el combate.




Al terminar cada round, los peleadores van a sus respectivas esquinas y sus entrenadores les dan las instrucciones al tiempo que realizan masajes en el cuerpo. Los masajes se hacen con aceites, por lo que siempre colocan los banquillos sobre unos latones redondos para evitar mojar el ring.



Al igual que en el boxeo las peleas pueden terminar de dos maneras: por knockout o una vez llegados al final de todos los rounds, por decisión de los jueces. Esta noche, de las nueve peleas programadas me tocó ver 3 knockouts y el resto de las peleas terminaron en decisión, de las cuales una fue un empate.


Debo mencionar que de las nueve peleas de esta noche, en la primera participaron niños de unos 12 años. Para alguien que no está acostumbrado al Muay Thai, ver a niños peleando puede ser un poco chocante, pero acá se comienza a competir a edades muy tempranas, incluso menores a los 10 años, por lo que ver a niños en combates oficiales es absolutamente normal.

A continuación les dejo un video que grabé de una pelea que estuvo bastante entretenida.